Por Lic. Elsa Morejon
Hernandez
El deterioro de la autoestima es una problemática de salud en Cuba,
que ha conllevado a muchos de sus ciudadanos a la pérdida de valores éticos,
morales y sociales.
Los problemas económicos, familiares, sociales, la falta de
oportunidades y de derechos básicos puede llevar a los seres humanos a un
deterioro profundo de la autoestima; y esta al suicidio, de no ser tratada
oportunamente.
Según el diccionario Pequeño Larousse Ilustrado; la autoestima es el
aprecio o consideración que tiene una persona de sí misma; esta puede
convertirse en un trastorno de salud cuando la persona experimenta o está en
riesgo de experimentar una autovaloración negativa de sí misma o de sus
capacidades.
Desde el punto de vista médico las alteraciones de la autoestima
pueden clasificarse como:
Baja autoestima situacional y Baja autoestima crónica.
Conceptos.
Baja autoestima Situacional: Estado en que una persona que
previamente tenía una autoestima positiva, experimenta sentimientos negativos
hacia sí misma como respuesta a un acontecimiento (pérdida o cambio)
.
Baja autoestima crónica: Estado en que una persona experimenta
durante un tiempo prolongado una autoevaluación negativa de sí misma y de sus
capacidades.
Las características generales observadas en estos procesos de
desvaloración de la personalidad son las siguientes:
Expresiones verbales negativas hacia uno mismo; expresiones de
vergüenza o culpa; sensación de incapacidad para controlar los
acontecimientos; rechazo o negación de las respuestas positivas hacia sí
mismo y exageración de las respuestas negativas; capacidad escasa o nula para
solucionar problemas; reticencia a probar cosas o situaciones nuevas;
racionalización de los fracasos personales; e hipersensibilidad ante la menor
crítica, entre otras causas.
Características secundarias en los trastornos de la autoestima:
Falta de seguridad; pasividad; indecisión; búsqueda excesiva de
aprobación o consuelo; negación de problemas que son obvios para otros;
presentación corporal inadecuada desde el punto de vista cultural (postura,
contacto ocular, movimientos). Proyección de la culpa o de las
responsabilidades ante los problemas.
Situaciones personales y ambientales que pueden ser riesgos o
desencadenar trastornos de autoestima.
Necesidades de dependencia no satisfechas. Sentimiento de abandono,
secundarios a: Muerte de una persona querida, secuestro o asesinato infantil,
separación de una persona allegada. Sentimientos de fracaso secundarios a:
Pérdida del empleo o de la capacidad para trabajar, aumento o disminución de
peso, desempleo, problemas económicos, síndrome premenstruales. Problemas de
relación: Desacuerdo conyugales, separación, familias políticas
padrastro/madrastra; agresión; fracaso escolar. Antecedentes de malos tratos.
Rechazo de los padres, castigo injustificado, antecedente de fracasos
numerosos.
Otros.
Las sociedades seculares que surgieron a
finales del siglo XIX y en el XX promovieron el ateísmo y educaron a los
hombres apartados de la palabra del Dios Bíblico; le hicieron creer en su
autosuficiencia espiritual y materialista. Conceptos de que el universo es un
producto ciego y arbitrario del tiempo, el asar y las fuerzas naturales; que
el ser humano era producto de la evolución y su ascendente directo los
primates irracionales; estos conceptos degradaron aun más en dignidad la obra
creadora principal de Dios: el género humano.
Estos materialistas negaron la existencia más allá de su cuerpo; la
negación maximizada del Dios de la Biblia era una supresión desmedida de los
atributos divinos. El amor, la bondad, la verdad, la libertad, la templanza y
la justicia, herencias de este amoroso Dios, son negadas en sus claustros
para despersonalizar a los humanos y mantenerlos controlados de acuerdo a sus
intereses de poder.
Jesucristo restableció a la humanidad caída, lo liberó del pecado y
de la muerte. Por eso su presencia en el mundo como hijo de Dios hace
restablecer en grado superlativo la autoestima y la personalidad del que se
refugia en él.
Las características de una autoestima saludable se
manifiestan así:
El Hombre vive con autenticidad; tiene propósito en la vida; es
honesto consigo mismo y otros; asume responsabilidad por sus actos y
consecuencias; confronta los temores; es consciente de sus habilidades y
limitaciones; confronta sus temores; acepta a los demás como son; es
agradecido y reconoce los logros de los demás; es respetuoso y define
parámetros; ve oportunidades antes que obstáculos; y, vive de acuerdo a sus
principios.
Veamos estos pasajes que documentan esta obra del
Dios Santísimo:
“… El
Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad del reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y
me diste de comer; tuve sed, y me diste de beber; fui forastero, y me
recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en
la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo:
Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos
de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te
cubrimos ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y
respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a
uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis (1)”.
Veamos otro pasaje bíblico:
“Y he
aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba,
diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mi! Mi hija es
gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra.
Entonces acercándose sus discípulos le rogaron, diciendo: Despídela, pues da
voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas
pérdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postro ante él,
diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan
de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los
perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces
respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como
quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora (2)”.
Estas no solo fueron palabras de sabidurías en teoría; sino que
fueron hechos históricos ejemplificado en la mujer griega, de nacionalidad
siro fenicia.
“Dios
no hace acepción de persona… (3)”.
El mensaje del Señor no solo nos invita a conocer la verdad y a
llevarnos por caminos seguros de libertad. Además, Jesús nos conduce a la
plenitud de la autoestima que nos reconcilia como entes en el propio seno del
Dios Padre.
Este intenso amor ágape vivifica y fortalece en nosotros la
autoestima, consolida nuestra personalidad y la verdadera libertad en Cristo
Jesús y Conduce a la humanidad a una vida digna y a una autoestima saludable.
“Clama
a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosa grandes y ocultas que tú no
conoces” (4).
Bibliografías consultadas
Santa Biblia, Reina-Valera (1960).
1. Mateo 25: 34-40.
2. Mateo 15: 21-28; Marcos 7: 24-30.
3. Gálatas 2: 6.
4. Jeremías 3: 33.
Diagnósticos de enfermería. Aplicaciones a la práctica clínica.
McGraw-Hill. Interamericana.
Vía lanuevanación.com